VAL KILMER: EL DRAMA DE SU VIDA.

ESPECTÁCULOS

Tras retirarse del cine por  cáncer en la garganta, dice haber vencido lo más importante: el miedo.

NUEVA YORK, N.Y. – Val Kilmer ya no suena como Val Kilmer, la estrella de cine de los años 80 y 90 que desapareció de las pantallas. Y no lo ha hecho desde su cáncer de garganta. Sin embargo, todavía puede hablar a través de un tubo en su tráquea. El sonido es algo entre un chirrido y un rugido sin voz. Dice que puede entendérsele como resultado de sus ejercicios vocales en Juilliard (famosa escuela de danza, drama y música). Odiaba ir a Juilliard, odiaba esos ejercicios vocales. Ahora, gracias a ellos, puede hablar. “¿Ves cómo resultó ser lo mejor?”, dice.

Todas las historias de Val Kilmer son así, predeterminadas. Estaba viajando por África cuando decidió pasar una mañana explorando una cueva de murciélagos. Ese mismo día, su agente le preguntó si estaba interesado en el papel de “Batman”; Michael Keaton había renunciado.

Antes de poder entender lo que le sucedió a Val Kilmer, se debe saber, en primer lugar, quién era Val Kilmer: en su primera película, “Top Secret!” (1984), sobre una estrella de rock en la Berlín Oriental, fue muy divertido y extraño ver a este niño extraordinariamente guapo, con una barba partida y cabello dorado. Luego, en 1986, apareció “Top Gun”, y después de eso, todos sabían quién era Val Kilmer: el piloto al que Tom Cruise trata de superar.

Los siguientes trabajos llegaron relativamente rápido, entre los más recordados está “The Doors”, una película de Oliver Stone que es fácil de ver por la actuación de método de Kilmer como Jim Morrison.

Atrapado en papeles ‘vacíos’. Tanto Kilmer como su público espectador se encontraron con un problema. Si eres bueno en la actuación, y eres fuerte, y te ves bien sin camisa y también estás dispuesto a quitártela, eres un excelente candidato para ascender en Hollywood. Muy pronto fue elegido protagonista de películas diseñadas para ser éxitos de taquilla: “Batman Forever”, “The Island of Dr. Moreau”, “The Saint”…

No sabía cómo manejar lo que le estaba pasando. Se había metido en la actuación porque quería interpretar papeles serios, pero cuanto más grandes eran, más vacíos y cavernosos también.

Para 2014 estaba viviendo una vida que amaba. Ya no estaba bajo contrato, tenía algo de dinero, una casa en Malibú, sus hijos cerca, y finalmente pudo hacer lo que quería. Comenzó a elegir proyectos que le importaban. Estaba de gira en Nashville, presentando “Citizen Twain”, cuando Kilmer despertó con un gran nudo en la garganta. Canceló el espectáculo. Había tenido síntomas por un tiempo y un médico finalmente le dijo que era cáncer de garganta.

Ese año se sometió a una cirugía, que fue seguida de quimioterapia y lo dejó con una traqueotomía y un tubo de alimentación. Poco después, Kilmer fue visto usando bufandas, su cabeza ligeramente torcida, como si su cuello no pudiera sostenerse correctamente.

Él sólo habla del momento en que el miedo se apoderó de su cuerpo, y de cómo logró superarlo. Y ahora está del otro lado, y su vida finalmente es lo que él quería que fuera.