LA MONTAÑA: DESPLAZAMIENTOS Y DESAPARICIONES.

Oscar Loza Ochoa

Por Oscar Loza Ochoa.

Un día/ te sale al paso la miseria. La observas

y no puedes creer que existan niños

sin pan, sin ropa, sin cuadernos, sin padre.

José Emilio Pacheco.

No todo está perdido. Hay jornadas que alimentan la esperanza. Este miércoles 27 del presente es un ejemplo de que los esfuerzos desde la sociedad y desde el Estado pueden complementarse, y concluir en logros significativos que contribuyan a la paz y a la gobernanza. En el Congreso del Estado se desarrolló el segundo encuentro con familiares de desaparecidos, organismos y personas interesadas en el tema de desapariciones forzadas.  Hay cuatro iniciativas de ley registradas y se consulta a los asistentes con el fin de elaborar una final que se convierta en la ley de la materia.

A la misma hora, pero en la sala de audiencias a grupos sociales de la Secretaría de desarrollo social, se llevó a cabo una reunión entre el titular de dependencia, el secretario de salud, el director de la vivienda en el estado, el director de derechos humanos del gobierno del estado, Secretaría de economía y la Coordinadora estatal de desplazados. No pude estar en los dos eventos por razones obvias. Aunque el tema de la desaparición forzada de personas es en buena medida la razón de mi participación social, busqué estar presente en la reunión de los desplazados porque en ella se resolverían algunos de los problemas centrales que exigen solución desde que el problema se generó allá por 2009 y que se acumula en la medida en que crece el fenómeno del desplazamiento interno.

Sé que en el segundo encuentro en el Palacio legislativo fue muy productivo, pues a las reflexiones del primero se suman nuevas inquietudes y propuestas, que aportan nuevo material para los legisladores que en comisiones y en pleno se encargarán de elaborar y aprobar la nueva Ley de desapariciones forzadas. Los diferentes grupos de familiares han estado muy activos en propuestas y este miércoles no fue la excepción. Nuestros mejores deseos de que alcancemos una buena legislación y que las puertas de la voluntad de la autoridad estatal se abran para que contemos también con una política pública que ponga fin a la impunidad en materia de desapariciones forzadas y que detenga esa práctica que profundiza la herida abierta en 1975 con la desaparición de Lourdes Martínez Huerta.

En la reunión con desplazados se dieron pasos importantes en la concreción de medidas que resuelven algunas necesidades improrrogables. La utopía se abre espacio en el berenjenal de los imposibles. De entrada el doctor Efrén Encinas recibió la lista de personas que requieren atención por problemas de salud física o emocional. A partir del lunes próximo desfilarán ante el personal médico especializado. Es su compromiso. En otro renglón, Salvador Reynosa, director de vivienda informa que se ha localizado un lote en el punto llamado La Raqueta o Los Acantos en Mazatlán, que puede ayudar al alivio de la situación de vivienda que se demanda por los desplazados del sur del estado. También informa que hay reserva territorial disponible en Guasave y Choix. No lo hay en Culiacán y Guamúchil.

También se informó que se está en vías de comprar alrededor de mil 100 estufas para los desplazados y que se han entregado fondos para cinco proyectos en el sur de 21 solicitados. Y se informa que para proyectos productivos para el centro y norte del estado se entregarán dos y cinco millones respectivamente para proyectos productivos. Quedando pendientes la localización de terrenos en Guamúchil y Culiacán. Hay un problema pendiente que debe atenderse a la brevedad: la redefinición de las zonas que tendrán la presencia de la Guardia nacional, pues Concordia y algunas zonas del norte del estado no están contempladas para ello, a pesar de las emergencias que se siguen presentando en ellas. Se hizo la promesa de gestionar una reunión con las autoridades a quienes corresponde definirlo.

El miércoles marcará un hito en el quehacer público de Sinaloa, pues en la medida que se cumplan los acuerdos, se fortalece el Estado de derecho en Sinaloa, la esperanza sube un peldaño y la paz se encamina sobre un terreno menos resbaladizo. Si la Ley sobre desaparición forzada de personas toma cuerpo sobre en las demandas, inquietudes y certezas de los familiares, organismos sociales y de personas interesadas en el tema, su contribución en la atención del problemas de las desapariciones forzadas será grande. Si la Ley obliga a reglamentar el trabajo cotidiano de quienes son responsables de la seguridad ciudadana mucho se podrá prevenir en el terreno mencionado. La disposición de recursos para el trabajo de búsquedas y de investigación debe ocupar un espacio como asunto mayor.

Qué bueno que la jornada del miércoles fue posible en Sinaloa, ello habla muy bien de las posibilidades y capacidad que tenemos los sinaloenses para atender tareas y emergencias como las mencionadas. Ojalá se repitan con frecuencia. El país, nuestro estado y la paz social lo necesitan. Vale.

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