“NO SERÉ FELIZ, PERO TENGO MARIDO” EN EL TEATRO INGENIO.

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Sylvia Pasquel promete reflexión y muchas sonrisas con esta obra que se presenta este 1 de octubre.

LOS MOCHIS, Sin. 1 oct. 2019.-  Reflexión, muchas sonrisas y un toque de drama promete Silvia Pasquel a los ahomenses con la obra de teatro “No Seré Feliz, pero Tengo Marido”, basada en el libro de Vi viana Gómez Thorpe, bajo la dirección de Claudia Ríos, que será presentada este 1 de octubre en el Teatro Ingenio a las 20:30 Hrs.

La actriz interpreta la historia de “Viviana”, una mujer que lleva 27 años de casada y que reflexiona sobre la pareja frente al público: “Es un reto que jamás pensamos que íbamos a cumplir, son ya cinco años de presentaciones ininterrumpidas por toda la República y en la Ciudad de México. Afortunadamente la obra tiene tanto material, tanta ‘carnita’, como se dice, que por suerte no se cansan de verla.

“Siempre hay detalles, cosas, aprendizajes, risas. Ha sido una bendición, para mí y para el productor, además de la gente que la ha visto y ha encontrado la solución a sus problemas a partir de la obra”, dice la actriz sobre la puesta en escena.

Una cualidad del texto -motivo por el cual se ha presentado por cinco años desde su estreno- es la vigencia del tema y su modo divertido de abordarlo: “Es un texto que no pasa nunca de moda. Al fin y al cabo las relaciones humanas no cambian.

La interacción de las parejas siempre está en la mesa entre los temas que se discuten y se hablan, siempre es un asunto de conversación. Es un objetivo que los seres humanos siempre buscamos: una pareja y vivir bien”.

“La obra ha cambiado mucho en estos cinco años. Digamos que la obra ahora no tiene nada que ver con la primera presentación o la primera gira que se hizo. Se ha ido modificando porque hemos quitado las cosas que le sobraban, detalles que no funcionaban; se han agregado detalles por la experiencia de la misma gente que me comenta, de lo que he vivido con el público.

La puesta constantemente está en un crecimiento y en una evolución: yo también cumplo años, cada que hago la obra me cae el veinte, entiendo comportamientos, problemáticas. También mi interpretación cambia, son los valores agregados, no es nada más el texto maravilloso y divertido”, agregó Sylvia Pasquel.

Esa característica cambiante es natural en el teatro, un espacio donde la actriz se desenvuelve con placer: “Lo bonito del teatro es que es instantáneo, es algo efímero, del momento. No hay una función que se parezca a otra, ni un público.

El teatro es una huella que se deja en esa hora y cuarto que dura la obra: pero llega la siguiente función y le comunicamos otras cosas. Lo maravilloso es eso, se puede sentir y percibir las emociones, los sentimientos, que a la gente le llega el mensaje, cuando está divertida y cuando se conmueve. Es una retroalimentación entre público y artista, que no se da en otros medios”.