LIN-MANUEL MIRANDA NO SE DEJA ABRUMAR POR “HAMILTON”.

ESPECTÁCULOS

Presentarán en el festival Sundance dos documentales sobre su vida.

LOS ÁNGELES, California. Lin-Manuel Miranda sabe que, para muchos, la historia de su vida ya está escrita. «Sé que ´Hamilton´ es la primera línea de mi obituario», dice como si estuviese contemplando su muerte. «Nunca haré nada comparable con Hamilton y no tengo problema con eso. Creo que los artistas a veces se descarrilan cuando tratan de repetir algo».

Un par de documentales nuevos estrenados o a estrenarse en el Festival de Cine de Sundance pintan una imagen más amplia de la vida de Miranda a partir de las personas que más lo influenciaron. «Siempre Luis» es una semblanza de su padre, el incansable activista Miranda. «We Are Freestyle Love Supreme», entre tanto, documenta el espectáculo hip-hop que Miranda y varios de sus colaboradores de «Hamilton» montaban antes de que «In the Heights» cambiase la trayectoria de Miranda y que hace poco presentaron en Broadway.

«La vida se complica y uno sigue adelante. ¿Qué fue lo que dijo Orson Wells? Si quieres un final feliz, todo depende de cuándo concluyas la historia». Las dos cintas son, en cierto sentido, relatos sobre los orígenes de Miranda, de 40 años. Pero también son relatos en los que el enorme interés generado por ´Hamilton´ es compartido por la gente que lo rodea. «Mi hijo es el ser humano más colaborador que conozco», dice Miranda padre. «Desde compartir el premio del Centro Kennedy con sus colaboradores hasta asegurarse de que todos los que hicieron cosas importantes y lograron sus objetivos son reconocidos. Entiendo por qué lo hace. Tengo una maravillosa esposa desde hace 42 años que es así. Es parte de su ADN».

«Siempre, Luis», dirigida por John James, es una semblanza de Miranda, activista de larga trayectoria en Nueva York. A Miranda padre le tomó algún tiempo acostumbrarse a las cámaras que lo seguían por todos lados. «Me pasé toda la vida promoviendo una causa, una organización, a funcionarios públicos, a Lin-Manuel Miranda», dijo el padre. «De repente estoy promoviéndome a mí mismo. No estoy acostumbrado a eso. Siempre estuve impulsando alguna causa, nunca fui el centro de atención. Pero debo decir que no está nada mal esto. Es como un sueño narcisista».

La cinta muestra a padre e hijo montando «Hamilton» en Puerto Rico hace un año. A Lin-Manuel, Alexander Hamilton le recuerda a su padre. Después de todo, los dos son inmigrantes que se radicaron en Nueva York.

«Todo el que vio ´Hamilton´ y se pregunta hasta qué punto (personaje histórico) es como su autor verá a mi padre y dirá, ´ahora lo entiendo, representa a su padre´». «Veo todo lo que hizo Hamilton en su vida –promovió los Documentos Federalistas mientras manejaba un estudio de abogados– y me recuerda a mi padre. Cuando represento a Hamilton, estoy representando a mi padre».

Miranda, quien también aparece en otro documental de Sundance («Mucho Mucho Amor», sobre Walter Mercado), verá el estreno de la adaptación de «In the Heights» al cine. Sigue encabezando un amplio emporio asociado con «Hamilton». Y en lugar de tratar de escribir otro musical impactante, se dedica mayormente a hacer las cosas que le gustan. Entre ellas, componer la música para una nueva versión de Disney de «La Sirenita», con Alan Menken.