HAYEK Y BARDEM, PRESENTES EN LA BERLINALE QUE CUMPLE 70 AÑOS.

ESPECTÁCULOS

Aspira el festival a renovarse bajo su nueva dirección acéfala.

BERLÍN, Alemania. El actor español Javier Bardem y su colega mexicana Salma Hayek aportarán estrellato hispano a una Berlinale que cumple en esta edición sus 70 años y que aspira a renovarse bajo su nueva dirección bicéfala.

Bardem es el protagonista de «The Roads not Taken», un filme dirigido por la británica Sally Potter que cuenta en su reparto con Hayek, Elle Fanning y Laura Linney, y que ha sido seleccionada entre las 18 aspirantes a los Osos del festival. Entre sus rivales estarán el estaodunidense Abel Ferrara, con «Siberia», interpretada por Willem Defoe, y «There is no Evil», del iraní Mohammad Rasoulof, representante de una cinematografía mimada por ese festival.

De América Latina competirá «El Prófugo», el segundo largometraje de Natalia Meta, interpretado por Erica Rivas y con Cecilia Roth en su reparto. A través de ese filme, coproducido por México, regresa Argentina a competición, tras seis años de ausencia.

Brasil luchará asimismo por los Osos con «Todos os Mortos», de Caetano Gotardo y Marco Dutra, una película que aborda la abolición de la esclavitud en ese país a través de cuatro mujeres.

18 ASPIRANTES AL OSO. Será una Berlinale que, como es habitual en el festival berlinés, buscará el equilibrio a competición entre los nuevos talentos y los nombres consagrados. Potter es una veterana en el certamen -compitió en 2017 con «The Party»-. Ferrara no ha estado a concurso desde 1995, cuando presentó «The Addiction», y ahora regresa con «Siberia», protagoniza por Defoe -su «Pasolini», en 2014-, al frente de una película coproducida por México.

El surcoreano Hong Sangsoo estará de nuevo en la Berlinale con «Domangchin yeoja» -«The Woman who ran»-; de Taiwan acudirá Tsai Ming-Liang, otro nombre poderoso del cine asiático, que competirá con «Rizi». Y el camboyano Rithy Panh, que lo hará con «Irradiés», único documental incluido en la sección oficial a concurso.

La cinematografía francesa estará presente a través de «Effacer l’historique», de Benoît Delépine y Gustave Kervern, y el veterano Philippe Garrel, con «Le sel des Larmes». Y Estados Unidos lo hará con «First Cow», de Kelly Reichardt, además del filme de Ferrara.

Alemania buscará su Oso con «Undine», de Christian Petzold, habitual de ese festival. Y, asimismo representante del cine anfitrión, concurrirá «Berlin Alexanderplatz», un filme dirigido por el germano-afgano Burham Qurbani, que traslada al mundo actual la célebre novela de Alfed Döblin.

La cineasta estadounidense Reichardt, como la británica Potter y la argentina Meta representan el cine dirigido por mujeres, que completarán Stéphanie Chuat y Verónique Reymond, con la película suiza «Schwesterlein» -«My Little Sister»-. Con ello queda la presente edición algo por debajo de algunas de sus antecesoras, en lo que se refiere a cintas firmadas por directoras, lo que en años anteriores se había convertido en una especie de señal de identidad para la Berlinale.

«La Berlinale es mucho más que la competición», aseveró el italiano Carlo Chatrian, quien con esta edición asume la dirección colegiada del festival junto con la holandesa Mariette Rissenbeek. Ambos toman el relevo a quien durante 18 años fue su director en solitario, Dieter Kosslick.

En total se verán unas 560 películas en sus distintos apartados y durante los diez días de vida del festival. El nuevo dúo director ha incorporado al programa una sección enteramente destinada a los nuevos talentos, «Encounters». También es una sección a competición -aunque desligada de la lucha por los Osos-, que ha incluido entre sus 15 títulos a la argentina «Isabella», de Matías Piñeiro, y a la franco-colombiana «Los conductos», de Camilo Restrepo, en lo que a representantes hispanos se refiere.