EL REENCUENTRO FAMILIAS CHINAS DE EL FUERTE Y CHOIX

‘Si me permiten hablar’. Crónicas de un locutor y periodista.

Por: Agustín Torres Sotomayor

Los migrantes chinos llegaron a México a finales del siglo XIX.

Miles de mujeres y hombres se asentaron en el territorio nacional.

Los chinos fueron exitosos comerciantes

A los municipios de El Fuerte y Choix, llegaron decenas de familias de origen asiático.

En el año de 1920, los pueblos más prósperos de la región eran; el pueblo de Toro, que estaba ubicado cerca de lo que es hoy San Javier, junto con Baymena, Baca, Choix, San Felipe, El Mahone, El Fuerte, Álamos, Chinobampo y Yecorato y San Blas.

Las familias chinas se dedicaban al comercio.

Había en México más de 15 mil 976 familias chinas en el año de 1911, esto prendió las alarmas del estado mexicano, en el año de 1920, el Presidente de la Republica Álvaro Obregón, ordeno una serie de restricciones dentro de la campaña anti China.

Los comerciantes chinos no podían vender comestibles, se prohibió la entrada de chinos a restaurantes y museos, se prohibieron los matrimonios entre chinos y mexicanos entre otras restricciones.

Mientras tanto se detuvo a dos mil ciudadanos chinos en un presidio que se dispuso en la isla María Magdalena, muy cerca de las islas Marías.

Varios murieron de hambre e inanición.

En los pueblos de El Fuerte y Choix, estas prohibiciones no fueron aplicadas, salvo una acción que instrumento en el año de 1927, el entonces Gobernador del Estado de Sinaloa, Manuel B. Páez, en una redada, embarco a treinta jóvenes chinos en un barco militar, después de desnudarlos y azotarlos.

Aunque oficialmente la campaña anti China había culminado en el año de 1934, el gobierno federal no pudo contrarrestar la actividad racista de grupos clandestinos en Sonora, Chihuahua, Baja California y Sinaloa.

La familia Liang

En 1940, con el respaldo del entonces Gobernador de Sinaloa Alfredo Delgado Ibarra, grupos racistas,  reforzados por fuerzas del estado, recorrieron los pueblos y rancherías de los municipios de El Fuerte y Choix.

Para entonces había familias cuyos padres eran ciudadanos chinos casados con mujeres sinaloenses de ambos municipios.

En el pueblo de Toro vivía la familia Liang Corrales.

Eran los dueños del comercio más grande y el más próspero de la región.

Aquella madrugada cuando llegaron las fuerzas del estado, decenas de ciudadanos chinos fueron sacados de sus casas y concentrados en el atrio de la iglesia del pueblo de Toro.

Aquel pueblo que llego a ser alcaldía en el año de gracia de 1874 y que fue fundado en el año de gracia de 1605 por el sacerdote jesuita Cristóbal de Villalta había sido mancillado.

Las familias del pueblo de Toro, los Valenzuela, los Corrales, los Díaz, los Rentería, los Corrales y las familias chinas, los Liang, Yang, Huang, Zhao, Wu y Zhou fueron hacinados fuera de la iglesia que había sido una misión jesuita.

La deportación

A las familias chino mexicanas se les dio una elección.

Los descendientes nacidos en Sinaloa tenían la elección de quedarse.

Los ciudadanos chinos fueron subidos a unos camiones, no tenían elección más que el regreso al país del sol naciente en un buque militar.

Algunas familias se separaron, otras decidieron viajar a China, específicamente a la provincia de Guangzhou en el sur del lejano país oriental.

Así fue como la familia Liang Corrales, emprendió un nuevo comienzo, en un país extraño.

Las familias separadas que decidieron quedarse en México jamás volvieron a saber de sus familiares.

En el año de 1955, centenares de familias de las comunidades de El Mahone, San Felipe, El Jipago, Peñasco, Rincón de Sinaloita y Los Mezcales en el municipio de El Fuerte fueron desalojados de sus comunidades y trasladadas al recién creado poblado de Juan José Ríos, ante las avenidas del rio Fuerte que llenarían la monumental presa ‘Miguel Hidalgo’.

Del municipio de Choix, las familias de El Pajarito, Baca, Caballihuasa, el pueblo de Toro, Picachos y El Sauz también fueron enviadas a Juan José Ríos.

Fueron 637 familias de la zona serrana, entre ellos estaba la familia Corrales.

Seria hasta el lunes 21 de febrero de 1955, cuando la ampliación del poblado estaba trazado asignándoles un terreno a cada una de las familias.

Para entonces los ejidatarios de los poblados de El Fuerte, Choix y de Los Mochis, 18 de Marzo y Louisiana del municipio de Ahome, llegaron a sumar mil 357, fundando el ejido más grande del país, conocido coloquialmente como ejido ‘Las Vacas’, porque desde finales del siglo XIX, en esa zona había un extenso rancho ganadero.

El reencuentro

En el año de 1983, algunos distinguidos sinaloenses de Mocorito y Guamúchil, Sinaloa, realizaron un viaje de placer a China, aprovechando un paquete turístico al lejano oriente.

Entre los turistas iba el doctor Gonzalo Camacho Angulo.

Fue en la provincia de Guangzhou, que el grupo llego a comer a un pequeño restaurante.

Cuando los dueños, los escucharon hablar en español, por medio de un intérprete, les preguntaron de que parte de México eran originarios.

Camacho Angulo se sorprendió cuando la dueña del restaurante le dijo en un español ‘mocho’

Yo tengo familia en Sinaloa, se apellidan Corrales.

Bueno, ese apellido es más común en el norte de Sinaloa, en Los Mochis, en El Fuerte, yo tengo un paciente de Bachoco, muy cerca de Juan José Ríos, voy a investigar.

Aquella ‘chinita’ le dio una tarjeta con su dirección al ex alcalde de Salvador Alvarado.

Como Dios Nuestro Señor pone los medios, Camacho Angulo se lo comento a su paciente de Bachoco.

Por aquella extraña casualidad, el ejidatario de Bachoco tenía como vecino de su parcela a Miguel Fuentes Corrales de Juan José Ríos.

Oye Miguel, ¿tú tienes parientes en China?

Si le respondió el ejidatario del barrio Toro, tenemos familia que no conocemos allá.

Algunos miembros de la familia Fuentes Corrales se trasladaron a Guamúchil, donde el doctor Gonzalo Camacho Angulo les relato su experiencia y les entrego toda la información de aquellas niñas y niños sinaloenses del pueblo de Toro, Choix, que habían sido deportados a China separándolos de su familia.

Ese mismo año de 1983 empezó la comunicación epistolar entre la familia Liang de la provincia de Guangzhou en China y la familia Corrales de Juan José Ríos.

Los Liang tenían una vecina mexicana que les enseño español y les ayudaba a escribir las cartas.

Como resultado del reencuentro, algunos miembros de la familia Corrales fueron a China, Lian Bao Quin Corrales, se vino a Los Mochis donde abrió un restaurante de comida cantonesa que se localiza por la calle Venustiano Carranza, entre Zapata y Mina.

Mi amigo Martin Corrales, quien fuera integrante del grupo ‘Los Tommys’ de Modesto Osorio fue quien me compartió este relato en 1985.

En el año 2014, Martín Corrales estuvo en Guangzhou, China.

Conoció a su familia de la que expreso

‘A pesar de la diferencia del idioma, son personas maravillosas mis parientes’.

Martín y algunos de sus familiares planean regresar a China cuando las restricciones que ha impuesto el Covid, sean más permisivas.

Luto

Falleció en Juan José Ríos Oscar García ‘el Carin’.

El hermano del Secretario del Ayuntamiento de Ahome Genaro García, fue un extraordinario ser humano.

En su infancia sufrió poliomielitis, lo que le obligo a usar muletas ortopédicas durante toda la vida que Dios Nuestro Señor nos lo presto.

Para ‘el Carin’ ese jamás fue un obstáculo.

Yo lo conocí en la década de los años ochentas gracias a mi gran amigo, el compositor y cantante Modesto Osorio, primerísima voz del triunfador grupo ‘Los Tommys’.

‘El Carin’ fue un hombre emprendedor, transportista, empresario maderero y sobre todo un amigo muy querido.

Descanse en Paz

Oído por casualidad

Pocos le conocían al Presidente Municipal de Sinaloa de Leyva,  doctor Rolando Mercado, sus dotes de ‘galán conquistador’.

Tenía que haber llegado a la alcaldía de ese municipio para ‘enseñar el cobre’.

Fueron sus propios ‘cuñados’, Cruz y Manuela Beltrán quienes lo presumieron.

Al parecer el alcalde ‘suspira’ por el amor de Karina Beltrán.

Hasta ahí la historia es parte de la normalidad.

Lo que no es normal, es que su ‘concuño’ Fernando Hernández alias ‘el guacho’, esposo de Manuela Beltrán, provoco un conflicto social al empezar a derrumbar una barda que había construido su vecina, la señora Reynalda Valdez, conocida popularmente en Sinaloa de Leyva como ‘doña Hilda’.

La discusión termino en una gresca entre los vecinos.

Manuela Beltrán, la esposa de ‘el guacho’ y presunta cuñada del alcalde Rolando Mercado, agredió con un bat de beisbol a Ray Quintero, yerno de ‘doña Hilda’.

Fue Cruz Beltrán, cuñado de ‘el guacho’ quien filmó con su teléfono celular el enfrentamiento y luego de editarlo lo subió a sus redes sociales.

Gracias a la presunta relación amorosa entre el alcalde Rolando Mercado y Karina Beltrán, la policía municipal aprehendió a Ray Quintero y lo puso a disposición del Juez de Barandilla, pero el asunto no paro ahí, dos horas después llego a casa de doña Hilda Valdez una volanta de la policía estatal para amenazar a la familia Soto Valdez.

Negros antecedentes

Doña Reynalda Valdez ‘doña Hilda’ ocupa ese terreno desde hace 40 años.

Desgraciadamente su pecado fue tener de vecino a Fernando Hernández alias ‘el guacho’.

En el trascurso de los años, son varias las denuncias que se han interpuesto contra este sujeto.

Atacar con ladrillos a la señora Hilda Valdez.

Meterse a su terreno sin pedir permiso, para cortar un árbol que ‘le molestaba’.

Echar una cerca para dividir la posesión de su terreno, apropiándose de manera ilegal de medio metro, del predio propiedad de doña Hilda Valdez.

Construir una capilla en la vecindad de ambos terrenos, invadiendo medio metro de la propiedad de doña Hilda Valdez.

Aclaración

Conozco a la señora Reynalda Valdez desde hace treinta años.

Somos consuegros.

Mi hijo está casado con su hija.

Doy fe que la señora Reynalda Valdez es una mujer honesta que goza del afecto de la ciudadanía de Sinaloa de Leyva.

Si doña Hilda Valdez es la esposa de mi amigo, el ex Diputado Local por Morena Florentino Vizcarra, ella es la propietaria legitima de su propiedad y está siendo amenazada en su seguridad y en su patrimonio.

Doctora Tere Guerra, además de darle el pésame por la lamentable perdida de su hermano, le pido que la Secretaria de las Mujeres intervenga en estos hechos que violentan a una mujer.

Por esa razón le pido y le exijo al alcalde Rolando Mercado que pare a sus testaferros.

No es justo que en esas ‘extrañas’ relaciones extramaritales, hasta las ‘novias’ o las ‘amigas’ de los alcaldes, puedan manejar la justicia a su antojo.

Doña Hilda Valdez no está sola

Dios Provee