COL. DE ESPECTACULOS: DESDE MI BUTACA.

COLUMNA HUÉSPED ESPECTÁCULOS

Extraña y diferente, pero con momentos emotivos, así fue la 93ava. edición de los Oscars de la Academia de Hollywood.

Por Roberto Arce.

DAN UN GIRO DE 180 GRADOS. La 93ava. Edición de los Oscars se perfilaba como algo inusual, y efectivamente eso es lo que sucedió al final de cuentas durante la ceremonia transmitida desde la mítica Unión Station, en el centro de Los Ángeles, así como el Dolby Theatre de Hollywood, con apariciones y entrega de premios intercalados.

Este fue el resultado del giro que hicieron los productores Steven Soderbergh y Stacey Sher, quienes no sólo alteraron el orden de los premios sino que además dieron otros sorpresivos giros, como al final de la ceremonia, cuando se anunció al actor ganador, con un final abrupto que nadie esperaba.

Para muchos no fue sorpresa de que “Nomadland” se alzara con la victoria de la ceremonia, al ganar el premio a la Mejor película, Mejor director, para la oriental Chloé Zhao, y Mejor actriz, que recayó por supuesto en Frances McDormand, que encestó su tercer Premio de la Academia en su admirable como fructífera carrera cinematográfica.

NO ARRASAN ACTORES DE COLOR. Al principio se creía que los actores de color iban arrasar con fuerza la noche del domingo, al ver que en casi todas las categorías había actores y actrices de sobra reconocidos por su talento y que en otras ediciones se habían quedado con ganas de ser reconocidos por su trabajo en lo que vienen a ser los galardones de la créme de la créme.

También hay que resaltar es que muchas mujeres marcaron un hito en dicha premiación que fue, según mi opinión, de lo más variopinto. Por ejemplo, Chloé Zhao fue la primera mujer de color en ganar –y ser nominada- como mejor directora y productora de “Nomadland”. En tanto Yuh-Yung Youn, nombrada mejor actriz de reparto por su papel de abuela irónica en “Minari: Historia de mi Familia”, fue la primera actriz coreana en ganar un Oscar.

Mia Neal y Jamika Wilson, que trabajaron en “La Madre del Blues”, fueron las primeras mujeres negras en ganar el premio al mejor maquillaje y peluquería (y en ser nominadas en esta categoría).

Daniel Kaaluya, el actor morenito que nos sorprendió a todos con “¡Huye!”, hace algunos años, fue triunfador en “Judas, el Mesías Negro”,

OTRAS CURIOSIDADES. No hay que olvidar las curiosidades que hubo en la reciente entrega de los Oscar; por ejemplo Anthony Hopkins, a sus 83 años, se convirtió en el actor de mayor edad en ganar el premio al mejor actor. Este es el segundo Oscar que gana por su interpretación de un hombre que sufre demencia en “El Padre”, recordando que su primer estatuilla fue por su papel en “El Silencio de los Inocentes”. Fue así que le arrebató el premio al desaparecido Chadwick Boseman, que era uno de los favoritos para ganar el Oscar.

La legendaria Ann Roth, que ganó por el diseño de vestuario en “La Madre del Blues, se convirtió en la mujer de más edad en recibir un Oscar. Tiene 89 años.

Y por último, una racha de derrotas: Glenn Close, nominada como actriz de reparto por “Hillbilly, una Elegía Rural”, alcanzó un hito menos emocionante: después de ocho nominaciones infructuosas, ha empatado el récord de Peter O’Toole en número de nominaciones de actuación sin victoria.

UN FINAL INESPERADO. El premio a la mejor película se anunció antes de los principales premios de interpretación, y no al final de la noche, como suele ocurrir. Fue el actor Joaquin Phoenix quien se encargó de entregar de entregar el último premio (para Anthony Hopkins, quien no estuvo presente), quedándose perplejo al terminar abruptamente la ceremonia sin otra cosa que agregar.

Por ello, el equipo de “Nomadland” no acudió con el ímpetu del final del espectáculo que normalmente tienen los discursos de aceptación de la mejor película. Por suerte, contaban con Frances McDormand, quien dejó escapar un gutural aullido de lobo antes de que el grupo saliera del escenario. Fue un homenaje a Michael Wolf Snyder, el mezclador de sonido de la película, fallecido en marzo.

Hay que destacar el estupendo trabajo de experimentación sonora que hicieron varios técnicos mexicanos para retratar la pérdida auditiva de un baterista de rock, el equipo de «Sound of Metal» (El sonido del metal) se vio recompensado el domingo con un Premio de la Academia. Ellos son Carlos Cortés, Michelle Couttolenc y Jaime Baskcht, quienes por cierto estuvieron presentes en la ceremonia. ¡Shalom!