LA MONTAÑA: TAREAS INAPLAZABLES PARA CULIACÁN.

CULIACÁN, SINALOA, 15AGOSTO2016.- Las fuerte lluvia registrada la tarde de hoy, provoco severas inundaciones en diferentes puntos de la ciudad. En la avenida Aquiles Serdán la cual conforma el par vial, una camioneta tipo Jeep cayo a una zanja producto de una alcantarilla que no soporto la corriente del agua, agentes de la policía de transito municipal y Bomberos acudieron al lugar para brindar auxilio. FOTO: RASHIDE FRIAS /CUARTOSCURO.COM

Por Oscar Loza Ochoa.

¿Hasta cuándo, en qué islote sin presagios,

hallaremos la paz para las aguas?

José Emilio Pacheco.

Culiacán, Sin. 6 oct. 2018.-  Con el priísmo, la historia de Culiacán en temporadas de lluvias está llena de tragedias.  Mi generación guarda memoria de algunas que el tiempo y la gravedad de otras no han podido borrar. Ni debe empañar.  A mediados de los años sesenta el arroyo de la avenida Aquiles Serdán arrastró un VolksWagen y con él a dos jovencitas, que perdieron la vida en esa ocasión. Pasaron más de 30 años para que se realizaran obras  que mejoraron el manejo de las aguas pluviales en ese sector.

Pero lo que llama poderosamente la atención, es que la ciudad ha crecido en medio del desorden impuesto por fraccionadores, invasiones de desplazados por la violencia o razones económicas y por una autoridad que nunca estuvo a la altura de los requerimientos de una ciudad en tránsito hacia una urbe. Los intereses particulares se han impuesto y los costos en vidas humanas y en patrimonios de miles de familias, nos siguen probando que no ha habido, hasta el día de hoy, poder que le dé un perfil más humano a esta sufrida capital.

Ni las clases medias han escapado al desamparo en que resulta de “planear” la ciudad al gusto y de acuerdo a los intereses de faccionadores. Valle Alto, Villas del Río y Musala, son sólo los más dramáticos ejemplos de los dolores que dejan como herencia las aguas torrenciales que con cierta frecuencia nos visitan. Los mapas de riesgo y la experiencia se estrellan en las oficinas públicas que van el visto bueno para la creación de nuevos fraccionamientos. Pueden más los intereses.

Y la ceguera no se detiene ni cuando se trata de edificios públicos, como sucedió con el Congreso del Estado, donde el último ciclón desapareció buena parte de nuestra memoria histórica al ahogar los archivos que lograron eludir motines, asonadas militares, una revolución y todos los conflictos sociales que vivimos durante siglo y medio. En otro orden de cosas, el archivo de casi un siglo de historia de la Caades también quedó hecho atole en las aguas de “Manuel”, el terrible ciclón. Allí perdimos los datos registrados de las plagas de 1936 y 1937 de chapulines en Sinaloa. Y los resultados del apresurado proyecto de introducir el cultivo del ajonjolí para atajar la plaga del chapulín maicero.

¿Qué pasará en el Culiacán de la nueva administración municipal? El gobierno Quirino Ordaz plantea atender el viejo problema de las grandes obras hidráulicas que demanda la ciudad, pero no hemos escuchado una idea clara sobre el problema a Jesús Estrada Ferreiro, el alcalde electo. Sus preocupaciones preadministrativas rondan más en justificar porqué no debe haber equidad de género en la administración municipal, en armar una estrategia para enviar al buró de crédito a deudores del predial y eliminar la actitud solidaria del ayuntamiento ante los discapacitados, viudas, jubilados y pensionados.

El cambio climático y los errores ya cometidos dejan a la ciudad en una situación de alto riesgo. Y la administración estatal y la municipalidad no pueden desatender esta emergencia que el día 20 de septiembre cobró algunas vidas, de las cuales hay dos mujeres cuyos restos no se han localizado. Una demanda de los ciudadanos hacia la nueva administración municipal es que su gran proyecto sea el rescate de Culiacán. Que las decenas de puntos críticos en temporadas de lluvias sean resueltos. No importa que todas las obras de relumbrón y elefantes blancos brillen por su ausencia, el Culiacán del futuro lo agradecerá. Estrada Ferreiro tiene la gran oportunidad de demostrar que con ello contribuirá, sensiblemente, a la cuarta transformación de México.

Falleció Mario Montijo De la Rocha, solidario como el que más con la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa. Cuando nos atrevimos a publicar la Revista Derechos Humanos, desde la imprenta de El Diario de Sinaloa nos brindó su apoyo. En muchas ocasiones solicitamos de su consejo y siempre estuvo oportuno. Con su fallecimiento se va un hombre bueno, un profesional del periodismo y la impresión y un mejor amigo. Descanse el paz don Mario. Vale.